Repsol continúa adelante con sus planes de sacar a bolsa el 20% de YPF
Después del intento fallido de la entrada en bolsa española de la concesionaria Itínere la semana pasada, hoy es Repsol la que copa todo el protagonismo en el campo de los debut bursátiles.
Parece que la petrolera será la protagonista de los debuts bursátiles del año. La compañía que preside Antonio Brufau mantiene sus planes de sacar a bolsa un 20% de su filial argentina YPF para el próximo mes de junio.
La operación se realizaría a través de una oferta pública de acciones para facilitar la entrada de inversores locales, pese a la inestabilidad y volatilidad que vive la bolsa en estos tiempos.
La colocación se realizará tanto en la bolsa de Buenos Aires como en la de Nueva York. De hecho Repsol ya solicitó al regulador del mercado estadounidense autorización para emitir acciones equivalentes a un 20% de su capital, a un precio máximo por unidad de 25.48 euros. En total la filial argentina de Repsol registró 78.6 millones de acciones para su colocación en bolsa, cuyo valor alcanza los 3.104 millones de dólares.
Son varias las provincias argentinas que han mostrado su interés por entrar en el accionariado de YPF, pero la petrolera ya ha dicho que no financiará su entrada en la filial por tener capital público.
El objetivo último de esta colocación es fundamentalmente uno, según manifestó el presidente de la compañía, Brufau: “que la sociedad Argentina participe en la empresa”. Y es que buena parte del ritmo dinámico de una entidad lo confiere la participación ciudadana de su capital. Este es otro de los objetivos que pretende esta operación, que la población de una determinada región participe en la empresa privada.
Por su parte, la Junta de accionistas de YPF ha acordado distribuir un dividendo de 1.3 euros por acción el próximo 12 de mayo, de este modo se facilitaría la entrada del empresario argentino Enrique Eskenazi en la filial de Repsol. De suceder así, Eskenazi podría ingresar 76.1 millones de euros por su participación del 14.9% en la filial de Repsol, que equivale a 58.55 millones de títulos y, con este dinero el empresario subsanaría su deuda con la petrolera.