Colonial da vía libre a la ampliación de capital gratuita, una acción por cada quince
La inmobiliaria continúa con sus vaivenes en el valor y precio de sus acciones.
Después de que la semana pasada la constructora pasará a manos de la banca española y se produjera un meteórico crecimiento del 13.64% que situaba por encima del euro el precio de sus acciones, ayer volvió a caer dejando situando de nuevo el precio de sus títulos por debajo del euro.
Ahora habrá que permanecer alerta para conocer cuál es la reacción del mercado, después del anuncio del acuerdo al que se llegó en la pasada junta de accionistas de la inmobiliaria.
Colonial acordó ejecutar el acuerdo de ampliación de capital gratis que ya se pactó en junio del pasado año. Así, la inmobiliaria reconoce el derecho de asignación gratuita de una acción por cada 15 antiguas.
En estos cuatro últimos meses Colonial ha sido protagonista de muchos intereses de grandes empresas nacionales e internacionales. Uno de los que más cerca estuvo de hacerse con el capital de la inmobiliaria fue el Fondo de Dubai ICD, aunque la incertidumbre que planeaba sobre la valoración de capital de la inmobiliaria y la falta de acuerdo entre las partes hizo desistir a ICD que desapareció del panorama noticioso económico.
Finalmente, todo quedó resuelto la semana pasada. La salida de Luis Portillo como principal accionista del grupo dio entrada a las acreedoras. Así pues, Colonial queda en manos del Banco Popular que controla un 9.15%; La Caixa que participa de un 5.42%, Caixa Galicia entra en la inmobiliaria con un 3.35%, Bancaja lo hace con un 2.76%, Caixanova posee el 1.81%, Banco Pastor, un 0.91% y Caja Duero, un 0.43%.
La entidades crediticias han firmado una especie de ’contrato de permanencia’, esto es, se han comprometido a mantener sus participaciones en el capital de la inmobiliaria durante al menos un año. El objetivo de este compromiso es dar estabilidad a la empresa, así como permitir su recuperación financiera a largo plazo.
El valor actual de Colonial en Bolsa asciende a 1.600 millones de euros, lo que supone la mitad de su cotización del año pasado y cinco veces menos que en 2006, cuando marcaba una valoración media de 7.000 millones de euros.
Colonial está poniendo toda la carne en el asador y las acreedoras parecen confiar en la recuperación de un valor que actualmente se encuentra muy erosionado y desgastado. La ’firma de compromiso’ por parte de las acreedoras asegura a Colonial un año de vida bastante más calmado y seguro que este último en el que, incluso, la inmobiliaria ha visto peligrar su existencia. Por su parte todo está hecho, ahora sólo falta esperar a ver la reacción del mercado y de sus inversores.
A pesar de que ahora está a salvo, la inmobiliaria deberá de permanecer alerta, ya que según informó ayer la titular del ministerio de Vivienda, el sector de la construcción no hallará equilibrio y recuperará su ritmo normal de crecimiento hasta el año 2010, según las previsiones más optimistas.